A lo largo de la costa rocosa de Columbia Británica, los bosques de algas marinas se cuentan entre los ecosistemas más productivos del planeta, constituyen un hábitat vital para la vida marina y son un referente cultural para las comunidades indígenas. Este proyecto fomenta el crecimiento de nuevas algas marinas en la Costa del Sol con el fin de restaurar los hábitats submarinos, reforzar la biodiversidad y contribuir a la salud del océano a largo plazo.
El proyecto
Ecodrive apoya el cultivo anual de 5.000 metros de líneas de algas marinas sembradas (aproximadamente 500.000 esporas) en una zona acuícola autorizada en Moon Bay, en la isla de Nelson. Se cultivan tres especies autóctonas: alga gigante, alga azucarera y alga alada. Estas líneas crean un hábitat de cría para el arenque y los salmónidos que migran a través del canal de Agamemnon, dentro del territorio tradicional de los shíshálh, restaurando el equilibrio del ecosistema y honrando al mismo tiempo la gestión indígena del océano.
El proceso
El cultivo comienza en viveros controlados, donde las esporas se convierten en esporofitos jóvenes antes de ser trasplantados al exterior entre diciembre y febrero. Los equipos utilizan métodos de siembra en hileras y de grava verde para optimizar la supervivencia. A lo largo de cada ciclo se realiza un seguimiento de las tasas de crecimiento, la densidad de biomasa y la absorción de carbono, lo que da lugar a millones de nuevos esporofitos y a una recuperación cuantificable del ecosistema.
Impacto en la comunidad y el ecosistema
- Biodiversidad: hábitat esencial para el arenque, el salmón, el pez de roca y el abulón del norte
- Preservación cultural: apoya la gestión indígena y los usos tradicionales del alga kelp como alimento, medicina y material ceremonial
- Clima: sumidero natural de carbono; mejora la calidad del agua y absorbe el exceso de nutrientes
- Medios de vida: genera oportunidades en los ámbitos de la investigación, la acuicultura y el seguimiento
- Resiliencia marina: refuerza las costas frente a la erosión, la acidificación y la pérdida de biodiversidad
Dato interesante: Más del 40 % de los bosques de algas marinas del mundo han desaparecido en los últimos 50 años; sin embargo, las algas marinas pueden crecer hasta medio metro al día, lo que las convierte en uno de los organismos de más rápido crecimiento del planeta y en un poderoso aliado para revertir la degradación de los océanos.