Virginia Occidental es uno de los estados con mayor superficie forestal de Estados Unidos, pero sus emblemáticos bosques de píceas rojas de alta montaña se han visto muy reducidos por la tala, los incendios y la minería. Lo que en su día abarcó casi un millón de acres, hoy en día apenas quedan menos de 55 000 acres.
El Proyecto de Reforestación de Cheat Mountain tiene como objetivo restaurar estos bosques dentro del Bosque Nacional Monongahela mediante la plantación de especies arbóreas autóctonas que históricamente han conformado el paisaje, entre las que se incluyen el abeto rojo, el abeto balsámico, el álamo temblón de dientes grandes, el abedul amarillo, el arce azucarero y la tsuga oriental. Las actividades de restauración también incluyen la mejora de las condiciones del suelo, la recuperación de humedales y la eliminación de especies invasoras para favorecer la recuperación forestal a largo plazo.
Estas iniciativas contribuyen a reconstruir el hábitat de la fauna silvestre, mejorar la calidad del agua, aumentar el almacenamiento de carbono y reconectar ecosistemas fragmentados. Entre las especies que se benefician de la restauración se encuentran la ardilla voladora del norte de Virginia Occidental, la salamandra de Cheat Mountain, el oso negro, el azor norteño y la trucha de arroyo autóctona.
El proyecto también apoya a las comunidades locales mediante la creación de puestos de trabajo en la plantación de árboles, las actividades de los viveros y la gestión forestal, al tiempo que potencia las oportunidades de ocio y ecoturismo.
En colaboración con Evertreen, se están recuperando los bosques autóctonos de Cheat Mountain. El proyecto potencia la biodiversidad, mejora la resiliencia climática y contribuye a garantizar un paisaje más saludable para las generaciones futuras.